¿Cuál es el tratamiento necesario para deformidades craneales?
Las deformidades craneales pueden tener origen en el parto o ser posicionales. Otra de las causas puede ser el cierre temprano de la sutura craneal, llamada sinostosis.
El tipo de tratamiento se rige por la causa y la dimensión de la deformidad craneal.
Como tratamiento para una sutura prematura en bebés, una sinostosis, sólo entra en consideración como terapia una corrección operativa temprana. De este modo se posibilita un crecimiento normal del cerebro, teniendo en cuenta al mismo tiempo aspectos estéticos.
Si se trata en cambio de un desplazamiento de los huesos del cráneo sin sutura prematura, en caso de deformidades poco pronunciadas, los cambios de posición del pequeño paciente pueden producir una mejora de la deformidad.
En el caso de deformidades más pronunciadas, que ya hayan provocado una asimetría de la base del cráneo, son sin duda recomendables los tratamientos fisioterapéuticos y la osteopatía. Si una deformidad craneal no mejora con estos tratamientos, es posible aplicar además una terapia con un casco corrector.
Esta terapia con casco corrector aprovecha el crecimiento infantil de la cabeza, que alcanza su mayor desarrollo durante el primer año de vida.
La corrección de las deformidades craneales no se logra “presionando” sobre un área sobresaliente de la cabeza sino impidiendo temporalmente el crecimiento de esas áreas y aprovechando el crecimiento infantil de la cabeza para corregir el aplanamiento de determinadas zonas. Esto se logra por medio de una ortesis craneal o tratamiento con casco remodelador.
Se ha demostrado en numerosos tratamientos que el crecimiento craneal completo de los niños no se ve limitado sino que sigue el curso de la curva de crecimiento iniciado (curva de percentiles). Este principio permite el tratamiento de deformidades muy diversas y se ha demostrado que la corrección obtenida en la infancia se mantiene para toda la vida.



